Prevención del fraude en P.H. desde la formación.

Prevención del fraude en P.H. desde la formación.

febrero 19, 2020 Artículos 0

“Es que nadie puede dar de lo que no tiene.” Esta afirmación la escuché hace ya varios años en una conferencia a la que asistí, en la que se abordó el tema de la solución de conflictos en comunidades, a partir de entonces me acompaña y frecuentemente la incluyo en talleres y conferencias sobre prevención de fraude. Aparentemente no tiene nada que ver la frase y su contexto con el punto que tocaremos en el presente artículo, pero como estamos en un entorno donde con frecuencia nada es lo que parece, la relación entre la cita inicial y la prevención de fraude es directa.

En el artículo que elaboré para la edición anterior mostré generalidades de la teoría del fraude y describí, también de forma somera, los elementos del triángulo del fraude aplicándolos al sector de la propiedad horizontal.  Siguiendo el hilo conductor que he pretendido dar a mis artículos publicados hasta le fecha , en la presente ocasión el papel protagónico lo tiene la formación que tienen o por lo menos deberían tener los equipos de administración, llamo la atención en que siempre que me refiera a “equipos de administración”, hago alusión al equipo conformado por el administrador y el consejo, además me refiero a la formación como el proceso cognitivo por el cual la información sobre un tema se convierte en un conocimiento disponible para ser aplicado.

Dicho lo anterior, los invito a que reflexionemos sobre los contenidos de formación que con mayor frecuencia el mercado ofrece a los equipos de administración. Aclarando por supuesto que el programa de Tecnología en Gestión de la Propiedad Horizontal ofrecido por el SENA, es a mi juicio el único integral hasta la fecha.

Las ofertas de formación para equipos de administración, salvo escasas excepciones, giran y han girado desde hace un tiempo suficiente entorno al cumplimiento y nada más, es decir: las partes relacionadas que ofertan formación proponen contenidos que a pesar de ser relevantes, son monótonos, son lo mismo de siempre cada vez, su enfoque apunta por lo general a los siguientes ejes temáticos:

  • Ley 675 de 2001
  • Entrega de zonas comunes
  • Protección de datos personales
  • Preparación de asambleas
  • Y últimamente el muy necesario SGSST

Sin perderlos de vista y sin herir tal cual susceptibilidad, pregunto capciosamente a los administradores: ¿El conocimiento de los mencionados ejes temáticos es suficiente para cumplir sus funciones? ¿A caso formarse en herramientas de administración, gestión y control no aporta a su desempeño?

Las propiedades horizontales que han sido víctimas de fraude, además de ser muchas, tienen este denominador en común: sus consejos de administración no estaban preparados, no eran competentes, no conocían herramientas de gestión y mucho menos de control, esto favorece significativamente uno de los tres elementos que componen el triangulo del fraude: la oportunidad.

La formación del administrador en su papel es muy importante, claro que si, pero mucho más importante es la formación de los consejeros, ahora pregunto a los consejeros: ¿Son competentes para cargar una responsabilidad tan grande frente a su comunidad de copropietarios? Recordemos que hay una responsabilidad solidaria entre el consejo y las decisiones que tome el administrador.

A los equipos de administración no los hace fuertes únicamente conocer de reglamentación, no los hace fuertes únicamente blindarse para evitar sanciones de normas existentes, la verdadera generación de valor se da en el ser competentes para administrar y lo más importante, generar valor a sus copropiedades.

El fraude está presente en el entorno y las consecuencias para las copropiedades, como lo describí en mi artículo publicado en la edición 12, son desastrosas. La formación de los equipos de administración de copropiedades debe ser integral, la invitación es a que aprendamos de todo lo útil y no todo sobre muy poco. Tengamos presente que los equipos de administración deben procurar adquirir conocimientos en administración, gestión y control, ya que estos son los más importantes para la prevención del fraude económico.